Segundo Lendi encuentro de la comunidad Lendi

 

 

Compartir comer celebrar. Combinación perfecta. El pasado domingo hicimos el segundo Lendiencuentro; todos los meses nos juntamos las distintas comunidades en cada uno de los barrios; Gracia, Sants o Poble Sec. ¡Esta vez nos juntamos todos!

 

Ayuda tecnológica, sin perder la esencia

Consumir de manera más responsable y ayudarnos entre los vecinos es fácil, lo llevamos haciendo toda la vida a pequeña escala. Pregúntale a tus padres/abuelos. Ahora añadimos la tecnología a la ecuación y ba bang! Podemos ayudarnos de manera más eficiente y a gran escala. Podemos generar cambio social a lo grande.

Pero ojo, la tecnología es solamente la herramienta. No hay nada más potente y enriquecedor que el contacto con la gente en la vida real. Y es precisamente esto lo que es Lendi; usar la tecnología como herramienta para compartir y encontrar la felicidad en las relaciones humanas, disfrutar del contacto con la gente, de mirarnos, de reírnos, de conectar. Es por esto que soy máximo fan de los Lendiencuentros; son la esencia de Lendi y cimientan los lazos de la comunidad, nos unen en nuestro objetivo común de mejorar el mundo en el que vivimos.

 

Comunidad Lendi

 

 

El Jardi del Silenci

Esta vez fuimos al Jardi del Silenci. El sitio tiene una historia top que a mi personalmente me encanta. El Jardí antes era un antiguo convento. Lo derrumbaron y el ayuntamiento vendió el solar bajo manga a una inmobiliaria para hacer edificios y un parking. Pero resulta que los conventos son espacios públicos…

Los vecinos se juntaron, protestaron y se hicieron fuertes para mantener el solar como espacio público y poder usarlo en beneficio de la comunidad. Ganaron y convirtieron el solar en un jardín increíble, un remanso de paz en el medio de Gracia. Pocas cosas me molan tanto como las victorias de la gente de a pie ante el todo poderoso interés económico.

 

Comunidad Lendi

Y allí que nos juntamos, cada uno trajo algo de comer o de beber y como no puede ser de otra manera en Lendi, lo compartimos todo. Hubo un par de tortillas por ahí que todavía las saboreo y un postre del colega Leandro que voló y me quedé con las ganas de probar… (ya me ha dicho que me hará otro 😉 )

Nos presentamos todos, comimos, reimos, compartimos. También estuvimos charlando sobre qué nos ha atraído a Lendi y qué nos motiva a formar parte de esta comunidad.

 

Comunidad Lendi

 

 

Comunidad Lendi

 

Compartir, consumir menos y mejor o conectar con los vecinos del barrio fueron las ideas más repetidas.

 

Comunidad Lendi

Comunidad Lendi

Creo que juntarse y charlar con gente con la que compartes ideas básicas y formas de ver la vida es increíblemente potente. Al menos yo salgo de ahí con unas ganas enormes de comerme el mundo. Saber que hay mucha gente con las mismas ganas que tú de construir un mundo mejor es una punch de energía para el body.

 

Y robo una frase que salió el domingo con la que no puedo estar más de acuerdo: “para mi Lendi es una promesa de un futuro mejor”, y le añado: un futuro más cooperativo y más responsable con el planeta, donde la felicidad no se centre en cosas, como nos venden desde fuera, sino en experiencias, en relaciones humanas, en pasarlo bien con tu gente birra en mano.

 

Mil gracias a todos los Lendis que hacéis esto posible. ¡Esta fiesta no ha hecho más que empezar!

 

¡Seguimos!

 

 

 

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