Sebastião Salgado. La sal de la Tierra

Hace cosa de un año y pico fui al cine a ver La sal de la Tierra. No recuerdo haberme sentido tan absorbido por la pantalla en años.

La vi en versión original. El tío hablaba en francés, yo no se ni papa de francés. Pero creo que el tono de voz es fundamental para entender sensaciones, sentimientos e incluso el significado de lo que se dice, aunque no lo entiendas. Y más en una película como esta, que es la historia de Sebastião Salgado contada en primera persona.

 

Sebastião Salgado. La sal de la Tierra

 

No hay nada que me fastidie más que ir a ver películas de las que ya me se media historia, así que intentaré no contar muy en profundidad de que va el documental. De echo estoy en guerra sin cuartel contra los trailers. Pero eso ya es otra historia. Director, actores, filmaffinity y pa’ lante. Así que sin meternos mucho en detalles, os cuento la moraleja que saqué yo de La sal de la Tierra.

 

Trailer aquí a vuestro propio riesgo.

 

Moralejas

La primera moraleja es que el ser humano es capaz de hacer unas barbaridades de locos. Todos sabemos lo que hicimos durante el holocausto nazi, pero eso es sólo una de tantas. Además una cosa es saberlo, y otra muy distinta es verlo en primera persona, como hizo aquí el amigo Sebastião. Y otra cosa aun mejor es enseñarlo en fotos espectaculares y contar la historia con una viveza y un sentimiento tremendos.

 

Sebastião Salgado. La sal de la Tierra

Sebastião Salgado. La sal de la Tierra

Fotos de Sebastião Salgado

 

La segunda moraleja es que la naturaleza nos puede ayudar a encontrar paz y quizás más importante aun, nos ayuda a encontrarnos a nosotros mismos. Al fin y al cabo no somos más que eso; naturaleza. Y aunque poco a poco nos hemos ido alejando de ella, ese es un sentimiento que todos llevamos dentro. Nunca he sido yo demasiado espiritual, pero creo que el contacto con la naturaleza nos hace conectar con nosotros mismos y nos ayuda a averiguar quién somos realmente. Sebastião explica su caso personal de lujo, sin misticismos ni historietas. La naturaleza le devuelve casi literalmente a la vida y le hace reencontrar su propósito.

 

Sebastião Salgado. La sal de la Tierra

Conclusiones

Lo confieso. A veces quiero dinamitar la sociedad. Porque somos cómplices de todo este desastre. No sólo pasivos, por saberlo y no hacer nada, sino también activos, porque nuestra forma de consumo es la raíz de la mayoría de los problemas sociales y medio ambientales. Luego recuerdo a Sebastião, y entiendo que si el ser humano es capaz de tantas barbaridades tan anchamente, nadie va a pensar que por comprar camisetas de 5€ estemos condenando a la sociedad y a nosotros mismos. Pero lo estamos. Es difícil ver la ‘big picture’, pero allí está. Esperando que entre todos la cambiemos, uno a uno, euro a euro.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *