11 hábitos de consumo responsable

Ser 100% consecuente a la hora de llevar un estilo de vida sostenible y ecológico es tremendamente difícil. Siempre se puede ir un paso más allá. Además, son demasiadas preguntas las que hay que hacerse, y muchas de ellas no tienen respuesta fácil. ¿Qué gasta más energía calentar el agua en la vitro o en el micro?… pues así a bote pronto no lo se oiga.

Pero tampoco hay que volverse locos. De momento lo importante es saber por donde empezar… Estas son algunas de las cosas que cualquiera puede hacer.

 

La cosa puede volverse adictiva. A vuestro propio riesgo.

hábitos de consumo responsable

The eCycling Leadership Initiative – http://www.cta.tech/

 

1. Comprar comida ecológica

Consumir comida ecológica es bueno para tu salud, la salud del planeta y la salud del comercio local de tu zona. Además, rociar la tierra y la comida con productos químicos, probablemente cancerígenos, nunca me pareció demasiado inteligente… Si quieres profundizar más leete este post anterior donde se ahonda en los beneficios de consumir comida orgánica.

 

2. Compra comida de km 0

Muy relacionado con la comida ecológica, el movimiento de Km 0 está en auge y cada vez hay más tiendas que presumen de vender este tipo de productos. Comprando km 0 el dinero se queda en la comunidad y fortalece la economía local. También nos evitamos que la comida viaje miles de kilómetros innecesarios, con todo lo que eso conlleva. No hay ninguna razón por la que tenga que comer judías verdes de Marruecos… además prefiero darle mi dinero a Manolo, el agricultor de mi pueblo que está intentando ahorrar para poder vivir decentemente en los tiempos que corren.

 

3. Comprar ropa de comercio justo y ecológica

Otro de los productos que ya está al alcance de todos es la ropa ecológica. Incluso H&M tiene una pequeña sección de camisetas de este tipo… Resulta que los tintes de la ropa convencional son súper contaminantes. Además el cultivo intensivo de algodón tampoco es nada bueno… Por otro lado, el comercio justo asegura un salario y unas condiciones laborales dignas a las personas que la producen. Vamos que no esclavizan a los trabajadores como hace la industria de la ropa convencional.

 

 

4. Consumir energía renovable

Ya mismo puedes llamar a SomEnergia o Gesternova, por mencionar algunas, y la próxima vez que enciendas la luz de tu casa sentirás una sensación así gustosilla. Es el saber que has entrado en el SXXI. No hay mayor satisfacción que la de consumir energía renovable. Bueno, y el hecho de sacarles el dedo a los chupasangres del oligopolio energético también da su gustillo.

 

5. Ir en bici o transporte público

Hace poco también hablaba del bicing de Barcelona. ¡Qué invento! El 80% de la contaminación atmosférica de España la causa el tráfico. A parte, la bici es más rápida, más barata y más limpia! Y si no te gusta la bici, al metro o al bus! Lo que está claro es que cada vez hay más alternativas que dan acceso a movilidad barata y eficiente. Tener coche ya no sale a cuenta.

 

6. Rechazar bolsas de plástico innecesarias

Por inercia todos los comercios te meten lo que has comprado en una bolsa. Y por inercia nosotros lo aceptamos. Solo hay que pensar si de verdad nos hace falta la bolsa. Cuando no, a mi ya me sale automático: “no hace falta bolsa gracias, la podemos ahorrar :)“

 

11 hábitos de consumo responsable

 

 

7. Cortar el agua caliente mientras te enjabonas, lavas los dientes, los platos…

Esta es de las antiguas, pero la añado por si todavía hay gente que no lo hace. El 30% del agua urbana se desperdicia sin ser consumida (Ministerio de Medio Ambiente, 2005).

 

8. Apagar las luces que no usas y cambiar a bombillas de bajo consumo

Si cambias las bombillas a LED lo más probable es que después de un año hayas amortizado la inversión inicial. A partir de ahí todo es ahorro. Aquí tienes una calculadora para hacer tus cuentas. Bombillas LED + luces que no uses apagadas = ahorro de energía + ahorro de dinero. It’s a no brainer!!

 

9. Comprar de segunda mano o pedir prestado

Es verdad que gracias a wallapop o portales como vibbo, el mercado de segunda mano está en auge. Y es que los que ya hemos comprado en segunda mano sabemos que se puede encontrar tropecientas cosas que están como nuevas. Comprar cosas nuevas es cosa del pasado y además es innecesario.
En general creo que tenemos que cortar con la conexión: necesito -> compro. Ya hay muchas alternativas que te dan acceso a aquello que necesitas, como nuestra propia plataforma Lendi, u otras como Relendo, Helpin, etc… En vez de comprar cosas por inercia, tenemos que empezar a pensar en cómo podemos tener ACCESO a ellas.

 

10. Reducir, reusar, reciclar

Las famosas tres erres. Reciclar ya está muy trillado, pero la realidad es que esto es lo último que deberíamos hacer. Reciclar sólo no es suficiente. Primero hay que reducir el consumo; preguntarnos ¿de verdad necesito esto?, una vez “esto” haya cumplido su función, pensar si se puede reusar para otra cosa, y finalmente, cuando ya no tenga vida útil de ningún tipo, lo reciclamos. El planeta no es nuestro vertedero particular, aunque a veces lo parezca…

 

11 hábitos de consumo responsable

 

11. A la hora de comprar algo, hacerse la pregunta clave: ¿se lo puedo comprar a alguien que vaya a hacer algo bueno con mi dinero?

Y esta es la pregunta mágica que puede cambiar el mundo. El dinero mueve el mundo y da forma a la sociedad y al planeta en el que vivimos. Pero cuando digo dinero no me refiero a algo etéreo que parece que vuela por la sociedad. El dinero es el tuyo el mio y el del vecino. Decidir a quién se lo damos es de las decisiones más importantes que tomamos cada día. Si te gustaría comprar productos de empresas responsables pásate por nuestro directorio.

 

Y si tienes más hábitos de consumo responsable cuéntanoslos! 🙂

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