Hoy es el famoso black friday… el que le puso este nombre sabía de lo que hablaba. Hoy es un viernes negro, y aunque sea negro confío en que escribir esto me sirva de terapia. Cuando le de al punto y final pienso ser un hombre nuevo.

 

Crecimiento en un mundo finito

Creo que todos estaremos de acuerdo en que a lo largo de los años, como sociedad, consumimos cada vez más. Antes, para salir a correr nos bastaba con un pantalón corto y unas zapatillas. Ahora eres un pardillo si no corres con unas mallas supersónicas, unos manguitos para el frío, un sujetador para el mp3, un reloj que mida pulsaciones y calorías quemadas… Vivimos en una sociedad de consumo cuya misión es crearnos constantemente necesidades que antes no teníamos. Vivimos en un sistema capitalista, que por definición está fundamentado en un continuo crecimiento.

Pero esto tiene algunos problemas. Qué digo, esto tiene muchos problemas. Pero en un día tan negro como hoy me voy a centrar en dos.

Este es el primero:

Black Friday

 

Esta es es nuestra casa. Mírala un segundo. Allí está todo lo que tenemos. El ordenador con el que escribo, la chaqueta que llevo puesta, el vaso donde tengo el té, la mesa, la pared de mi casa, mi casa entera… absolutamente todo lo que tenemos a nuestro alrededor viene de la naturaleza, viene de los recursos que hay en el planeta. Pero estos recursos son limitados. Y no hace falta que diga más. Estos recursos son limitados y punto. Estamos viviendo fuera de nuestra realidad, vivimos en un sistema que se basa en un “crecimiento” continuo, pero nuestra realidad es la imagen de arriba.

 

Apreciar el paraíso

A parte de esto, soy un enamorado de la naturaleza. Poco a poco y casi sin darme cuenta, el mundo natural me ha atrapado. Y me parece fascinante. La naturaleza esconde sitios absolutamente mágicos, auténticos paraísos a la vuelta de la esquina. Pero al mismo tiempo entiendo perfectamente que haya gente que no sienta este cariño. La mayoría de nosotros hemos nacido, crecido y vivimos en ciudades, y la naturaleza ni nos va ni nos viene. Pero nos sintamos más o menos identificados con ella, no quita que debamos ser conscientes de nuestra realidad. Y nuestra realidad vuelve a ser esta.

Black Friday

 

 

Nuestro futuro como especie y nuestra prosperidad económica depende de nuestra capacidad para adaptarnos a esta realidad.

 

El consumo, la mejor democracia

Otro de los problemas de este desajuste entre realidad y actualidad es la forma en la que consumimos. Como ya hemos dicho antes, vivimos en una sociedad de consumo. Trabajamos para tener dinero, y necesitamos este dinero para comprar y consumir cosas; ropa objetos, energía, comida… somos consumidores, y este es nuestro día a día. El problema es que todos estos productos que consumimos día a día tienen detrás un proceso productivo. Y es el proceso productivo de todos estos objetos que consumimos día a día lo que da forma a nuestro mundo y a nuestra sociedad.

Estoy absolutamente convencido de que el consumo es la mayor fuerza democrática de nuestra era. A quién le damos nuestro dinero diariamente es mucho más potente a la hora de darle forma a nuestro mundo que la papeleta que metemos en una urna cada cuatro años. Dicho esto, la siguiente pregunta es clara. Si el consumo da forma a nuestra sociedad y nuestro mundo, ¿de que forma consumimos?

Creo que consumimos de forma ciega. Ciega en el sentido de que no sabemos de dónde vienen los productos que compramos, no sabemos cómo se han hecho y las consecuencias de su producción.

 

 

Como ya comenté en el día del consumo responsable, el dinero mueve el mundo – nuestro dinero – y si le damos nuestro dinero a empresas que en sus procesos productivos contaminan sin piedad, destrozan recursos naturales y explotan a sus trabajadores, estas empresas sobrevivirán, crecerán y serán estos penosos procesos productivos los que den forma a nuestro mundo.

Sin embargo, si le damos nuestro dinero a empresas responsables, cuyo objetivo no es sólo hacer dinero, sino construir un mundo mejor, estas empresas sobrevivirán, crecerán y serán sus procesos productivos los que den forma a nuestro mundo. Tan sencillo como esto. La decisión está en nuestro bolsillos.

Creo que no estoy loco si digo que todos queremos un mundo más justo, más sano y más limpio. Pero la mayoría de las veces estas son palabras vacías, porque no sabemos cómo llevar estos ideales a la práctica. Y qué mejor día que un black friday para dar luz sobre las consecuencias de nuestros hábitos de consumo.

Tanto para bien como para mal. Si el consumo mueve el mundo, es nuestro consumo. Si el dinero mueve el mundo, es nuestro dinero. Construir un mundo más justo, más sano y más limpio no tiene porque ser palabras vacías, está en nuestro compromiso para ejercer un consumo responsable. Está en nuestros bolsillos.

 “No dependamos de gobiernos o instituciones para solucionar los problemas de nuestra sociedad. Todo cambio social viene de la pasión de los individuos” Margaret Mead.

 

2 thoughts to “Black Friday. Y tan black…

  • manuela mercado

    Estoy de acuerdo en lo que escribes, yo pienso igual, he nacido en ciudad y quizás por ese motivo soy una enamorada del campo y de la naturaleza, sin embargo esa capacidad de observación que hayamos tenido algunas personas que no hemos nacido en ambientes rurales, no la tienen y por tanto, no estoy de acuerdo con esa cita que haces al final de este artículo, pienso que los gobiernos y las instituciones tienen una gran fuerza actualmente pero porque existe algo que antes no existía, que son los medios de comunicación, si en vez de poner programas todo el tiempo que hablan de distintos temas, más o menos de tipo “rosa”, aunque también algunos son de importancia, tanto en radio como en televisión se podría poner más programas en los que se trate sobre el medio ambiente, pero programas serios y creíbles, no algunas tonterías con videojuegos que nos ponen de vez en cuando, ese cambio social puede empezar por ahí; te juro que fue hace pocos meses cuando me enteré de la gran mancha de mar de plático que existe en el Pacífico y eso es algo que tenía que haber conocido mucho antes y estoy deseando que se haga algún programa en el que se informe de qué forma esa vergüenza puede desaparecer de un océano. Muchas gracias, me ha encantado tu artículo.

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    • Javier Velasco

      Hola Manuela!
      Muchísimas gracias por tu comentario 🙂
      Desgraciadamente hay muchas cosas como la isla de plástico, o peores, que no sabemos. Te invito a que veas los dos últimos video de este artículo http://consumoresponsable.es/mi-camino-hacia-la-sostenibilidad/
      Quizás es cierto que los gobiernos e instituciones hacen cambios, pero siempre primero impulsados por los ciudadanos de a pie. Mira todos los grandes cambios sociales de nuestra historia (guerra Vietnam, derechos sociales, igualdad racial…) primero la gente se moviliza, luego los gobiernos ejecutan.
      Por otro lado, y poniéndonos en plan conspiratorio, la mayoría de los medios de comunicación están controlados por grandes corporaciones a las que les va muy bien tal y como están las cosas ahora, y no quieren que nada cambie. Cuidar más la naturaleza y vivir de forma más sostenible supone cambios en su forma de actuar. A nadie le gusta los cambios, ¿no? Por suerte para personas como nosotros, tenemos internet y podemos contrastar opiniones, investigar y sacar nuestras propias conclusiones 🙂
      Muchas gracias por pasarte por aquí y colaborar!
      Un saludo!!

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